Se acerca la temporada de las cebollas tiernas, ricas en vitaminas y minerales para la protección de la salud.
Las cebollas tiernas tienen propiedades antibacterianas y protegen contra la inflamación, además de ayudar con los resfriados, y también son excelentes para mejorar la digestión.
Tenga en cuenta que la parte verde de la cebolla nueva no se debe tirar nunca, ya que contiene excelentes ingredientes para nuestra salud.
Aquí hay cinco razones principales por las que las cebollas tiernas son buenas para comer todos los días:
Protege el corazon
Están llenos de antioxidantes que protegen las células del cuerpo del daño causado por los radicales libres. Además, las cebollas tiernas mantienen la presión arterial dentro de los límites normales y reducen el riesgo de coagulación.
Son buenos para la vista
Las cebollas tiernas protegen contra la inflamación y reducen el riesgo de enfermedades de la retina. Contienen vitamina A, que es importante para la producción de proteínas en el ojo, que es responsable de la buena vista. Las personas con deficiencia de esta vitamina pueden sufrir ceguera nocturna y otros trastornos. Una cebolla contiene alrededor del 3 por ciento del requerimiento diario de vitamina A.
Fortalecer los huesos
Las vitaminas C y K, en las que son ricas las cebollas tiernas, son buenas para proteger los huesos. Solo una cebolla contiene aproximadamente el 20 por ciento de la dosis recomendada de vitamina K y aproximadamente el 2 por ciento de vitamina C. Ambos son importantes para la densidad y la fuerza de los huesos. La falta de estas vitaminas aumenta la posibilidad de desarrollar osteoporosis y fracturas.
Colesterol bajo
La parte verde de la cebolla nueva reduce el nivel de colesterol malo en la sangre y también ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre.
Para una piel más bella
Las cebollas tiernas ayudan al cuerpo a producir colágeno, que es importante para una piel hermosa y saludable. El colágeno se encarga de frenar la formación de arrugas en el rostro.


