¿Ha llegado un nuevo perro a tu casa? Lo primero que debes tener en cuenta es que nadie nace enseñado así que no te desesperes si las primeras semanas el animal no puede controlar las ganas de hacer pis y termina haciéndolo en casa. Ármate de paciencia y comienza a educar a tu perro para que no orine en casa y sepa que el lugar idóneo para hacerlo es en la calle. Hay una serie de trucos y métodos de adiestramiento que te ayudarán a poder evitar que los perros orinen en la casa y en este artículo te los descubrimos. ¿Te animas a probarlos?
Los perros, muchas veces, orinan para marcar territorio y puede ser que no hagan todo el pis que tienen acumulado sino que tan solo echen unas gotas para dar a entender que esa es su zona. Sobre todo esto suele ocurrir cuando en la misma casa conviven con otras mascotas u otros perros. En este caso, lo más adecuado para quitarle esa manía de marcar su espacio es crear repelentes para perros, es decir, elaborar una serie de productos caseros cuyo aroma repelerá al animal y dejará de marcar la zona.
Uno de los más efectivos es preparar uno con vinagre ya que neutraliza el olor de la orina y, por lo tanto, el animal no encontrará su olor y no sabrá exactamente dónde era que hacía pis. Además, el olor ácido del vinagre disgusta al animal y no se acercará más a la zona que desprende ese aroma.

Hay más remedios caseros que conseguirán ahuyentar al perro y evitar que haga pis en una zona concreta de la casa. Por ejemplo, el olor del limón tampoco les gusta por lo que puedes mezclar el zumo de un limón con dos tazas de agua. Llena una botella con un pulverizador y rocía el espacio en el que tu perro suele hacer pis. Si lo prefieres, también puedes espolvorear directamente un poco de pimienta de cayena en la zona, así, el perro sentirá el picor de este ingrediente y le molestará, con el resultado de que no volverá a dejar rastro.

Una buena manera de indicar a tu perro dónde tiene que hacer pipí es impregnando un trozo de tela o de periódico y llevarlo a la calle o al lugar en el que quieres que orine. Cuando llegues al sitio, tan solo tendrás que arrimarle el olor al hocico para que entienda que aquí sí que puede marcar territorio. Poco a poco, el animal irá entendiendo que esa es la zona adecuada para hacer pis y dejará de hacerlo en casa.



