Comulgamos con la idea de que mantenernos jóvenes es más una cuestión de actitud que de años cumplidos. Sin embargo, hay pequeños detalles que pueden marcar la diferencia y que no suponen un sacrificio ni de esfuerzo ni de dinero. Y es que escoger un color de ropa que favorezca nuestro tono de piel o acertar con un corte de pelo moderno, pueden ser la clave para vernos hasta 10 años más jóvenes, algo que muchas deseamos pasados los 60.






















