La llave de oro es una técnica dada a conocer por Emmet Fox para resolver cualquier problema y conseguir de manera efectiva, fácil y sin temor a errores todo lo que deseemos.
Fue muy dada a conocer por Conny Méndez, ya que fue gracias a esta técnica que ella se inició en el estudio de la metafísica.
Generalmente leemos muchos libros y muchos autores cuando estamos en búsqueda de la verdad, pensamos que entre más grande sea el libro, es más importante o más conocimiento vamos a obtener.
La llave de oro en realidad es un pequeño folleto, pero su verdad no puede ser medida por su tamaño.
No podría describir la cantidad de cosas que he realizado en mi vida gracias a este sencillo ejercicio.
Índice
LA LLAVE DE ORO
Cómo aplicar la llave de oro de Emmet Fox:
En primer lugar, debemos entender que, aunque el autor habla de Dios, este contenido no tiene que ver con ninguna religión o creencia especial. “Dios” se refiere a la Divinidad como sea que cada uno de nosotros la conciba y la nombre de acuerdo con nuestras creencias (universo, Yahvé, el Todo…).
También es importante saber que podemos hacerlo para nosotros y para los demás. Con este ejercicio no estamos influyendo en el libre albedrío de nadie, porque estamos dejando todo en manos de “Dios”.
“La verdad os hará libres”, está es la clave de esta poderosa llave. La verdad es “Dios”, y donde Él actúa todo es perfecto, no puede haber enfermedad, escasez, ni dolor.
Ejercicio de la llave de oro
Este ejercicio consiste en reemplazar el pensamiento del problema o necesidad, por el pensamiento en “Dios”.
Por la ley de atracción sabemos que cuanto más pensamos en algo, más energía le damos y más lo materializamos. Si pensamos en el problema o la escasez, pues ahí estarán cada vez más robustecidos en nuestra vida.
Pero al quitarle la energía que le damos con el pensamiento y la palabra y darle todo ese espacio al pensamiento en Dios, la llave de oro actuará transmutando lo indeseado en lo perfecto.
Oración de la llave de oro
2. Piensa en Dios, sin imaginarlo a Él como una persona o algo parecido, solo piensa en sus características. Cosas como Dios es infinito, omnipresente, sabiduría infinita, amor, dicha, poder, todo lo que Él representa para ti; y pronúncialo mentalmente o en voz baja.
Afirmaciones que puedes escuchar y repetir mientras haces el ejercicio: (ya sabes que puedes cambiar la palabra D.. por la que tu prefieras)
Dios está aquí.
Dios está en mí.
La Divinidad me inunda y me invade.
Mi mente es Dios.
Mi cuerpo es Dios.
Dios es amor.
Dios recorre todo mi cuerpo.
La Divinidad se apodera de mí.
Dios es pureza.
Dios es perfecto.
Mi vida está en manos de mi Divinidad.
Todo está en manos de Dios.
Dios es poder.
Dios es la sabiduría infinita.
La Divinidad se manifiesta en mí y a través de mí.
Dios me ama.
Dios es abundancia infinita.
Siento la dicha de la Divinidad en mi corazón.
Yo soy Él.
La Divinidad y yo somos uno.
Dios actúa en mí.
Dios actúa en mi vida.
Nada se mueve sin la voluntad de Dios.
Dios es verdad.
Dios es Dicha.
La Divinidad se mueve en mí.
La Divinidad se expresa a través de mí.
3. El éxito está en que por los minutos que hagas el ejercicio, logres reemplazar en su totalidad cualquier pensamiento del problema y pensar solo en Dios. Esta es la verdadera oración.
4. Puedes hacer la oración de la llave de oro todas las veces que quieras, una o varias veces al día. Entre más lo hagas, más rápido verás los resultados, porque estás cambiando la energía de la situación al permitir a Dios actuar y apartar tu mente de ello.


